LOS INVERNADEROS

La ciudad ya no es un espacio donde desarrollar la vida tal y como la conocemos, la ciudad ha perdido su valor como lugar de encuentro y núcleo de cotidianeidades. Cada persona se enfrenta a su propia desgracia y como colectivo ha fracasado, sólo queda buscar refugios propios donde intentar gestionar sus propios desastres. Desastres que incluyen la propia muerte, que está muy cerca, pegada a la realidad de cada cual.

Esta situación no tiene un origen claro, pero poco a poco cada ser humano se fue aislando buscando espacios temporales para subsistir sin la necesidad del otro. Ni siquiera hay respuestas en los padres, ni parece haber tampoco esperanza en la descendencia.

En Extinción conocemos sólo una historia de lo que sucede ahí dentro. Al parecer cada uno ha ido conformando con proeza su vida y va en busca de elementos épicos con los que devolverle el sentido a la existencia.

Un hombre y una mujer, los personajes HOMBRE EXTRAÑO y MUJER EXTRAÑA, viven con la esperanza puesta en el nacimiento de un hijo. Como la sociedad ya no está estructurada para ofrecer ni soluciones ni ayudas, esta pareja intenta ser autosuficiente en todos los aspectos. Durante el tiempo de gestación, el hombre ha ido autoformándose para poder ser él mismo el que asistiese a su mujer en el alumbramiento. Sobre ellos pesa de manera contundente la forma del futuro que quieren. Para acceder a ese futuro, deben cumplir con las demandas inamovibles de la familia de él. Deben tener un hijo varón. Es extremadamente importante este hecho pues de otra manera serán condenados al abandono, pues los hijos ya no encuentran refugio en los padres, porque la humanidad ha avanzado hacia su destrucción como ente colectivo y ahora sólo es una suma de individualidades.

En el momento del parto surge una complicación que no saben resolver, el niño viene con varias vueltas del cordón y la poca habilidad del hombre para tirar del bebé hacia la vida, lo ahoga. Ahí surge un punto de desesperación, ansiedad, horror y agobio que ninguno de los dos sabe gestionar. En un afán de supervivencia necesitan un plan que los saque de esa miseria, pero esa situación tan impactante, la muerte del deseado hijo en el parto, les provoca una miseria moral que los despoja brutalmente de cualquier ética. Deciden secuestrar a las primeras mujeres que merodeen la zona, que el hombre las viole y encerrarlas hasta que se queden embarazadas y posteriormente den a luz.

 

“No. Escuche. Nosotros queríamos un hijo por unas causas muy importantes. Está en juego toda una dinastía. Si no tenemos un hijo no será posible acceder a algo muy importante para nosotros. Y con nosotros, la humanidad. Es necesario que le entreguemos un hijo a mi padre. Está en nuestra mano, esto es en lo que se está convirtiendo el mundo. Mi padre quiere que yo tenga un hijo y yo lo iba a tener, mírenlo. Pero ha muerto. Eso a mi padre le importará tanto como si nieva en el Congo, él sólo quiere un nieto. Quiere asegurarse al menos dos generaciones de tranquilidad para su legado. Es muy importante que eso sea así. Así que si este hijo está muerto, debo fecundaros a vosotras otro.”

Es ahí donde la historia de Extinción les recoge y conocemos de ellos a través del viaje iniciático en busca de la posibilidad de un hijo que hace Enma acompañada de sus dos mejores amigos, Asier y Fluvia.

INDEPENDENCIA/INDIVIDUALIDAD/AUTOGESTIÓN EMOCIONAL.

Extinción es una metáfora de muchas cosas, el concepto de LOS INVERNADEROS propone un panorama extremo donde el ser humano se aísla porque ya no cree en lo colectivo ni en lo humano. Poco a poco, la gente que habita los invernaderos va olvidando o perdiendo la necesidad del otro y degradando sus principios morales, básicos para la empatía y convivencia. Hoy en día, se está consumando este desvío hacia la individualidad, la soledad, la independencia. Aquí podemos leer un artículo con respecto a la presentación de una película documental sueca que aborda esta cuestión, sólo que aquí, es el mundo real. Sin metáforas.

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